Dañar y no tener valores humanos, es una decisión. Es la actitud mental de cada uno.
Dicen: Hubo un hombre que era un criminal. El hombre tenía dos hijos pequeños. Un día lo detuvieron y un juez lo condenó a veinticinco años de cárcel. Luego sus dos hijos crecieron. Uno de ellos se convirtió un criminal y el otro un virtuoso.