Si la tristeza ha llegado, no la eches a un lado, lee en ella, tradúcela, destápala, y comienza a preguntarte cuál es su mensaje. Puedes estar elaborando inconscientemente una pérdida, necesitando ayuda o tratando de resolver un problema.
Si la tristeza te embarga, déjala caminar a tu lado. Dile: "Hola amiga, veo que me vas a acompañar por unos días. Trataré de no pelear contigo para descifrar tu mensaje, pero no molestes demasiado".
Si la tristeza te embarga, déjala caminar a tu lado. Dile: "Hola amiga, veo que me vas a acompañar por unos días. Trataré de no pelear contigo para descifrar tu mensaje, pero no molestes demasiado".